Rafael Moneo, el Consorcio Monumental y la nueva Junta de Gobierno simbolizan el compromiso de la arquitectura con Extremadura

Modificado el miércoles, 28 mayo 2025
El Palacio de Congresos de Mérida acogió el pasado viernes 23 de mayo un acto institucional del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura (COADE), una cita que reunió a profesionales, autoridades y representantes del ámbito cultural para reconocer el compromiso de la arquitectura con la sociedad y destacar la labor de quienes la ejercen con excelencia.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la entrega de las Insignias de Honor 2025. En esta edición, el COADE distinguió al arquitecto Rafael Moneo Vallés y al Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida por su destacada contribución al patrimonio arquitectónico y cultural de Extremadura.
En su intervención, Rafael Moneo —Premio Pritzker de Arquitectura en 1996— expresó su profundo vínculo con la ciudad de Mérida: “No sé qué hubiera podido ser de mi obra si no fuera por Mérida. Siento esta ciudad como el origen de lo que ha sido mi carrera como arquitecto”. Recordó con especial afecto al arquitecto Dionisio Hernández Gil, impulsor del Museo Nacional de Arte Romano, y al exdirector del museo, José Álvarez Sáenz de Buruaga, a quien atribuyó la conciencia patrimonial de la ciudadanía emeritense.
La obra de Moneo en Extremadura incluye cinco intervenciones significativas: además del Museo Nacional de Arte Romano, al que pronto se sumará su anexo, ha proyectado el refectorio del Monasterio de Guadalupe, la Casa de la Cultura de Don Benito y la sede de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, también en Mérida. Para el COADE, su trayectoria constituye un referente internacional y un ejemplo de cómo la arquitectura puede dialogar con el entorno histórico y contribuir a su proyección contemporánea.
El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida recibió igualmente la Insignia de Honor por su labor en la conservación, investigación y difusión del legado arqueológico emeritense. La distinción fue recogida por la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deporte de la Junta de Extremadura, Victoria Bazaga Gazapo, quien subrayó la importancia de este reconocimiento para un equipo que ha afrontado etapas complejas con dedicación y profesionalidad.
Durante el acto, se hizo entrega también de las medallas por los 25 y 50 años de ejercicio profesional, se dio la bienvenida a nuevos colegiados y colegiadas, y se rindió homenaje a quienes han alcanzado el grado de doctor.
Asimismo, tuvo lugar el relevo en la Junta de Gobierno del COADE. Manuel Cabalgante Gallardo asumió el cargo de decano, en sustitución de Juan Antonio Ortiz Orueta, quien ha liderado el colegio durante los últimos ocho años. En su despedida, Ortiz Orueta hizo un llamamiento a la profesión: “No olvidéis nunca la pasión, la creatividad y el rigor en vuestro trabajo”. El nuevo decano, por su parte, agradeció la labor del equipo saliente y señaló los principales retos que afronta la arquitectura: la industrialización del sector, los cambios normativos, la sostenibilidad y el futuro de las mutualidades profesionales.
El acto contó con la participación de la presidenta del CSCAE, Marta Vall-llosera, quien puso en valor el papel de la arquitectura como disciplina al servicio del bien común, así como con representantes de la Ordem dos Arquitectos de Portugal, la Real Academia de Extremadura, el Ayuntamiento de Mérida y otras entidades institucionales.
Desde su creación en 2021, las Insignias de Honor del COADE han reconocido a figuras e instituciones que han contribuido de manera destacada a la arquitectura y el patrimonio en Extremadura. Entre los galardonados en ediciones anteriores figuran Helga de Alvear, Antonio Pérez, José Polo, María del Mar Lozano Bartolozzi y José Antonio Galván.
Con esta ceremonia, el COADE reitera su compromiso con una arquitectura que transforma, protege y construye el futuro desde el respeto a la historia y la responsabilidad social.

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