Rafael Mesa Hurtado cierra Nova Emérita con una mirada a la arquitectura que construye ciudad desde la memoria

Creado el jueves, 2 julio 2026
El ciclo Nova Emérita: arquitectura actual en la ciudad histórica, organizado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura y el Ayuntamiento de Mérida, concluyó este miércoles con la conferencia del arquitecto Rafael Mesa Hurtado en la Biblioteca Pública Juan Pablo Forner de Mérida.
La sesión propuso un recorrido por más de cuatro décadas de ejercicio profesional vinculado a Mérida y a su condición de ciudad histórica construida sobre un importante yacimiento arqueológico. A través de proyectos urbanos, viviendas, edificios singulares e intervenciones sobre el patrimonio, Rafael Mesa defendió una arquitectura capaz de dialogar con las tramas heredadas, mejorar la vida cotidiana y contribuir a la construcción de una ciudad más habitable.
La conferencia comenzó abordando el urbanismo como herramienta para el diseño de las ciudades y para la mejora de la vida de las personas. En este primer bloque, el arquitecto tomó como referencia nuevos desarrollos urbanos de Mérida, como Salesianos, Bodegones o Vía de la Plata, en los que destacó la importancia de integrar arquitectura, zonas verdes y naturaleza.
A partir de esta idea de “hacer ciudad”, el arquitecto repasó varios edificios plurifamiliares proyectados desde la atención al lugar en el que se insertan, entre ellos Intermérida, el bloque Procoex, Monteadiren, Urbis o Palatino. En este recorrido también señaló la evolución de los sistemas constructivos y los cambios que afectan al oficio, desde el uso tradicional del ladrillo hasta la progresiva presencia de soluciones industrializadas.
Otro de los ejes de la intervención fue “el lugar de las personas”, con ejemplos de viviendas unifamiliares concebidas desde una relación directa con sus habitantes y con el contexto urbano. Entre ellas, destacó proyectos en los que los restos arqueológicos no se entienden como un obstáculo, sino como parte activa de la vivienda, integrados en la experiencia cotidiana del espacio.
La conferencia avanzó después hacia una serie de construcciones singulares que muestran la capacidad de la arquitectura para establecer relaciones entre ciudad, cultura, paisaje y patrimonio. Entre los ejemplos citados figuraron el Museo del Agua de Proserpina, el Museo Abierto, el acceso al Teatro Romano y los camerinos, la residencia de la Escuela de Hostelería, la guardería Los Gurumelos o el Club de Piragüismo.
La memoria arqueológica de Mérida ocupó también un lugar central en la sesión. Rafael Mesa Hurtado repasó intervenciones vinculadas al Pórtico del Foro, los vomitorios de la summa cavea del Teatro Romano, el Circo Romano y su centro de interpretación, o la Casa del Mitreo, donde la actuación permitió una lectura global del yacimiento mediante una solución arquitectónica contemporánea.
En el apartado dedicado a las “tramas heredadas”, el arquitecto se detuvo en actuaciones especialmente condicionadas por la ciudad existente, como el edificio de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, desarrollado en colaboración con Rafael Moneo, o el Centro Cultural Alcazaba, un proyecto situado en un solar complejo y obligado a convivir con restos arqueológicos como una calzada, una vivienda o un molino.
La conferencia permitió subrayar una de las ideas centrales del ciclo: en una ciudad como Mérida, la arquitectura contemporánea debe asumir el patrimonio no como un límite, sino como una oportunidad para proyectar con mayor exigencia, sensibilidad y responsabilidad. Construir, rehabilitar y recuperar espacios se convierte así en una tarea fundamental para el presente y el futuro de la ciudad.
Con esta última sesión, Nova Emérita cierra un ciclo de reflexión en torno a la arquitectura actual en la ciudad histórica y a su capacidad para generar espacios amables para la ciudadanía, conectados con la memoria, el paisaje y las necesidades contemporáneas.




