‘Arquitectura perdida y reutilizada en Mérida’ reúne a numeroso público en una nueva cita sobre patrimonio

Creado el miércoles, 11 marzo 2026
La conferencia de Francisco Barbudo Gironza, organizada por el COADE y el Ayuntamiento de Mérida, ofreció un amplio recorrido por los procesos de transformación, adaptación y desaparición de edificios en la ciudad
La Biblioteca Juan Pablo Forner de Mérida acogió el pasado 5 de marzo la conferencia Arquitectura perdida y reutilizada en Mérida, organizada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura y el Ayuntamiento de Mérida. Celebrada en la Sala Dulce Chacón, la actividad registró un notable éxito de participación, con asistencia de público experto y de vecinos de la ciudad interesados en la evolución patrimonial de Mérida.
El acto fue presentado por Ignacio Candela Maestú, recién jubilado arquitecto municipal de Mérida, en representación del Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura, y contó además con la presencia de la concejala de Urbanismo y el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Mérida.
Un recorrido exhaustivo por la transformación de la arquitectura emeritense
La conferencia, impartida por el arquitecto Francisco Barbudo Gironza, propuso una lectura de la historia urbana de Mérida a través de sus edificios, atendiendo tanto a los procesos de reutilización y adaptación funcional como a la desaparición de parte de su patrimonio construido.
Edificios reutilizados y nuevos usos en la ciudad
Entre los ejemplos analizados se citaron casos representativos de reutilización arquitectónica en la ciudad: el Hospital Municipal de San Juan de Dios, hoy sede de la Asamblea de Extremadura; el Convento de Jesús, que fue utilizado como cárcel de mujeres y actualmente funciona como Parador Nacional de Turismo; o el Templo de Diana, integrado en el Palacio de los Corbos y convertido en Centro de Interpretación del Foro de la Colonia.
También se abordó el caso del Convento de los Franciscanos Descalzos de El Carmen, un edificio que ha experimentado una notable sucesión de usos a lo largo del tiempo. Tras su etapa conventual, fue utilizado como manicomio y posteriormente albergó la Gerencia Municipal de Urbanismo, una comisaría de policía, la Escuela Oficial de Idiomas y la Escuela Politécnica, constituyendo un ejemplo significativo de adaptación funcional del patrimonio arquitectónico a las necesidades cambiantes de la ciudad.
La intervención abordó también otros inmuebles que han asumido funciones culturales, administrativas o educativas, poniendo de relieve la capacidad de la arquitectura para adaptarse a nuevas necesidades sin perder su valor patrimonial.
Durante la ponencia se destacó asimismo la incidencia que tuvo el proceso de desamortización en la transformación de diferentes edificios de Mérida, favoreciendo su reutilización y adaptación a nuevos fines. En este contexto, Francisco Barbudo Gironza se refirió, entre otros ejemplos, al antiguo manicomio de Mérida y al matadero, como muestras significativas de estos procesos de cambio y resignificación del patrimonio construido.
La arquitectura desaparecida, también parte de la memoria urbana
La conferencia dedicó además un apartado específico a los edificios desaparecidos, entre ellos antiguas ermitas, mercados, fábricas y equipamientos municipales, cuya pérdida resulta igualmente fundamental para comprender la evolución de la ciudad y los cambios sociales y económicos experimentados a lo largo del siglo XX.
