El Gobierno subvencionará la rehabilitación del edificio pacense de La Galera

Creado el viernes, 12 enero 2018
«Destinará 765.907 euros a la recuperación de este inmueble, una inversión que el Ayuntamiento de Badajoz completará hasta los 1,2 millones de euros
Construido en el siglo XVI y cerrado hoy a cal y canto. Es el edificio de La Galera, que dentro de poco estará en obras. El Gobierno central anunció este jueves que concede la subvención que le había solicitado el Ayuntamiento de Badajoz para rehabilitarlo. Se trata de 765.907,33 euros, que es el 65% del presupuesto final. A esta cantidad el Consistorio deberá sumar 412.411,64 euros para completar el presupuesto con fondos municipales. En total, la inversión será de 1,2 millones de euros. El objetivo es convertir sus casi 500 metros cuadrados en un espacio socio-cultural.
Esta subvención estatal procede del 1,5% del fondo cultural, que está regulado en la Ley de Patrimonio. Desde el año 2013, todas las obras del Ministerio de Fomento destinan el 1,5% de su importe a recuperación del patrimonio. Este jueves aprobó 73 proyectos por un importe de 50,5 millones de euros. De ese montante salen estos casi 766.000 euros para recuperar este edificio ubicado en los jardines de la Galera y junto a la torre de Espantaperros. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, telefoneó a última hora de este jueves al alcalde para comunicarle que este proyecto estaba en la lista.
Cuando el Ayuntamiento solicitó la subvención, el verano pasado, indicó su intención de realizar las obras entre este año 2018 y el próximo 2019. La Galera, que está adosada a la muralla, pero cuya entrada es por los jardines, es una nave de 30 metros de largo por 17 de ancho dividida en tres partes por arquerías de cuatro columnas. Se trata de un edificio con una superficie útil de 468 metros cuadrados, por lo que puede tener muchos usos. Además de la planta principal, cuenta con un semisótano.
El edificio fue construido en el siglo XVI, mide casi 500 metros y está en desuso desde 1989
La memoria del Plan Director de la Alcazaba, que analiza el estado de este monumento y hace propuestas para su recuperación, cuenta con un proyecto más específico. En concreto este documento pretende convertir el edificio en un aula verde donde se explicarían las zonas ajardinadas del entorno. Esta idea, sin embargo, parece que no se hará realidad porque el alcalde ya ha anunciado en varias ocasiones su interés en dedicarlo a la cultura. De hecho, a finales de septiembre, Francisco Fragoso apuntó a que la Galera podrá acoger los actos culturales que no puedan celebrarse en Santa Catalina. Este otro edificio, en la plaza de Santa María, también está en obras con cargo a esta misma línea de subvenciones. Su uso también será cultural, aunque los restos arqueológicos que han aparecido han obligado a rehacer el proyecto y habrá actos que finalmente no podrá albergar. El alcalde dijo que si conseguía el dinero para rehabilitar la Galera, esos otros actos de mayor dimensión o con más necesidades técnicas se celebrarán ahí.
En la actualidad el edificio de La Galera está muy deteriorado. Hace años que está cerrado al público. La última vez que se pudo visitar fue en los años 2012 y 2013 durante unas visitas guiadas programadas y ya presentaba muy mal aspecto. Las paredes sufren desconchones y humedades y hay zonas en las que se ha perdido prácticamente toda la pintura. La carpintería de las ventanas y puertas están dañadas.
Su historia
La construcción del edificio de La Galera se sitúa en el siglo XVI. En principio se utilizó como granero, pero pronto sus funciones fueron ganando en relevancia. A finales del siglo XVIII se utilizó como sede provisional del Ayuntamiento de Badajoz mientras la institución gestionaba su traslado desde la Plaza Alta (actuales Casas Consistoriales) hasta su ubicación definitiva en 1799. El libro ‘Badajoz mucho que ver’ recoge que su nombre de ‘Galera’ podría deberse a las cadenas de los presos condenados a remar en galeras, que aunque viajaban a otras ciudades, eran encerrados aquí a su paso por la ciudad.
Interiormente, el edificio sirve de entrada a la Torre de Espantaperros y, según ese mismo libro, como almacén del Museo Arqueológico».
